• agosto 13, 2022

    Ahorro de energía en invierno

    Ene 24, 2022

    Con estos sencillos consejos conseguiremos un gran ahorro de energía en invierno, pues aprovecharemos y utilizaremos sabiamente el calor de nuestro hogar.

    Purgar los radiadores

    Este proceso incluye eliminar las burbujas de aire que quedan dentro del disipador de calor y evitar que se escape el máximo de calor. Asimismo, debemos limpiar el filtro térmico para eliminar el exceso de polvo y la pelusa acumulada. Estos trabajos deben realizarse al menos una vez al año.

    No cubrir los radiadores o fuentes de calor

    Es muy importante no cubrir los radiadores con ropa o cortinas, ya que no solo evitan que se pierda todo el calor, sino que también corren el riesgo de incendiarse cuando la tela se calienta. Lo mismo puede ocurrir si colocas muebles u otros objetos que bloquean la salida del aire caliente muy juntos.

    Ventilación

    Para mantener la temperatura óptima en nuestro hogar, tenemos que aprovechar las horas de sol para correr las persianas y abrir las ventanas al mediodía para ventilar la estancia durante 10 o 15 minutos. Se recomiendan sistemas de herrajes con ventanas inclinadas y enrollables y sistemas de microventilación, ya que permiten ventilar la habitación al nivel adecuado sin perder demasiada energía y calor.

    Cuando oscurecía, teníamos que correr las persianas y correr las cortinas, lo que evitaría que la habitación se enfriara a través de las ventanas. Sin embargo, la orientación de las ventanas es decisiva, ya que las ventanas orientadas al sur reciben más calor cuando brilla el sol de invierno, primavera y otoño.

    Calentar de manera eficiente

    Tenemos que tener claro que las habitaciones van a estar donde vamos, o simplemente usarlas para calentar esas habitaciones, todas las habitaciones que no vamos a usar se pueden apagar, así ahorraremos energía calentando ellos innecesariamente.

    Según las noticias sobre el hogar de IDAE (Instituto para el Ahorro y la Diversificación de la Energía), la temperatura ideal de calefacción en espacios cerrados se sitúa entre los 19 y los 21 grados. El gasto energético aumenta un 7% por cada grado que sube nuestra temperatura, además, el aumento de calorías puede derivar en un cansancio excesivo y dolores de cabeza, que pueden afectar al descanso.

    Una forma de ahorrar energía y dinero es utilizar la calefacción correctamente, por ejemplo, cuando no estamos en casa o durmiendo, no hace falta encenderla, pero si la habitación está demasiado fría y queremos tenerla encendida cuando dormimos, debemos bajar la temperatura a unos 17 o 18 grados.

    Lo mejor es utilizar calefactores y radiadores con termostatos para que podamos programar su encendido para que empiece a calentar unos minutos antes de llegar a casa y trabaje de forma paulatina para que la temperatura interna óptima de la habitación no supere los 20º C.

    Aislamiento

    Este puede ser el factor decisivo, el mal aislamiento de puertas, ventanas, techos, pisos y paredes de una casa no solo afecta el confort del hogar sino que también conlleva un alto consumo energético y económico ya que el calor se escapa sin saberlo, especialmente a través de las ventanas.

    Para evitar esto, podemos poner burletes en los marcos de las ventanas, burletes instalados debajo de la puerta para cubrir el espacio entre la puerta y el piso, y aislamiento en la caja de la persiana para que podamos evitar las corrientes de aire frío.

    Sin embargo, la mejor solución para evitar esta pérdida de calor es instalar ventanas con rotura de puente térmico, o RPT, para evitar la condensación y la pérdida de calor en el marco de la ventana al evitar que el aire circule entre el interior y el exterior de la carpintería; y tener doble capas de ventanas de vidrio. En cuanto a los suelos, también debemos saber que los suelos de madera, tarima flotante o parquet hacen que una estancia sea más cálida y acogedora, por lo que ayudan a mantener mejor la temperatura.