• agosto 13, 2022

    Claves para financiar reformas y soluciones domóticas en el hogar

    Mar 9, 2022

    Una de las consecuencias que trajo el confinamiento fue un aumento sin precedentes en la demanda de servicios de reforma para el hogar. Además, con la proliferación del teletrabajo, que aún se sigue combinando en amplios sectores, la vivienda se ha transformado en un espacio multifuncional que también anima a cambiar la casa para adaptarla a otros usos, pero también para introducir las nuevas soluciones domóticas que representan una oportunidad para convertir el hogar en una casa inteligente, con mayor nivel de confort, seguridad y eficiencia energética. Las opciones de automatización son múltiples y permiten gestionar prácticamente todos los elementos de vigilancia, iluminación, aislamiento y calefacción por lo que ayuda a reducir el consumo de energía considerablemente y, por tanto, ahorrar luz, agua y gas de forma significativa. El presupuesto para conseguir una vivienda domotizada puede oscilar entre mil y cincuenta mil euros, dependiendo del tipo de instalación y funcionalidades que se quieran incluir. El precio de una instalación inalámbrica y de una cableada es distinto también. Si la adopción de soluciones domóticas coincide con la reforma de la vivienda es preferible elegir la instalación por cable ya que es más fiable al no verse afectado por interferencias.

    Durante el 2021 se realizaron en España cerca de un millón y medio de reformas alcanzando una cifra de negocio superior a diecinueve mil millones de euros. El servicio más demandado fue la reforma integral con un coste medio de casi sesenta mil euros, seguido de los trabajos de pintura, la renovación del mobiliario y una mejora en el equipamiento de electrodomésticos y automatización.

    La mayoría de las reformas fue pagada con ahorros personales y en torno al 30 % de los casos se recurrió a financiación a través de alguna de las distintas opciones que se ofertan en el mercado.  Las obras pequeñas en la vivienda son pagadas, por lo general, con el dinero proveniente del ahorro, pero financiar los trabajos integrales de reforma o domotización de más envergadura puede obligarnos a tener que recurrir a un préstamo financiero. En este caso, cuando el presupuesto de la reforma o equipos a instalar se sitúe sobre los cincuenta mil euros, la mejor opción es recurrir a la ampliación de la hipoteca o constituir una nueva en viviendas libre de cargas, ya que tienen un tipo de interés más bajo, normalmente inferior al 2% TAE, y con la opción de ampliar el plazo de devolución para que el tipo de interés y las cuotas no suban.

    La siguiente opción es solicitar un préstamo personal, cuando la cantidad que se necesita es más pequeña. Lo más frecuente es hacerlo con la entidad bancaria de la que ya se es cliente. El tipo de interés es más alto y depende de cada entidad, con una media del 7,3 % TAE, además de la comisión de apertura y estudio. Para préstamos personales inferiores a cincuenta mil euros el plazo de devolución habitual está entre los seis meses y los diez años. La principal ventaja de los préstamos personales es la rapidez de disposición del crédito, entre una o dos semanas.

    Los créditos al consumo han crecido en los dos últimos años y se estima que cuatro de cada diez préstamos concedidos han sido para financiar las reformas en el hogar. La mayoría de usuarios sigue prefiriendo recurrir a entidades bancarias reguladas aunque también hay otras empresas prestamistas que están autorizadas por el Banco de España y canalizan las solicitudes de crédito de los consumidores que por su situación económica menos estable no obtienen el respaldo financiero de los bancos. Los principales riesgos, en estos casos, es que la empresa que conceda el crédito no esté supervisada por el Banco de España y que los escasos requisitos que exigen para su concesión suelen tener como contrapartida peores condiciones, sobre todo en caso de impago.

    No obstante, los clientes están cada vez más familiarizados con estos productos y la contratación vía online aumenta particularmente. Además, hay una tendencia a reajustar los tipos de interés para hacerlos más competitivos. Junto al tipo de interés, el otro aspecto más importante a tener en cuenta son las condiciones de devolución y las consecuencias, en su caso, por incumplimiento de pago. Para que la deuda no se dispare ante eventuales situaciones de impago por acontecimientos imprevistos existen algunas soluciones a tener en cuenta, como los periodos de carencia en algunos contratos de préstamo o la cobertura de algunos seguros cuya comparativa se puede consultar en portales como aseguramos-online.es. Antes de firmar cualquier contrato de préstamo o crédito al consumo hay que comprobar cuáles van a ser las comisiones por reclamación de posiciones deudoras y los intereses de demora que no pueden superar el 2% del interés remuneratorio pero que en la práctica se disparan hasta el 27 %, límite actual del tipo de interés que los tribunales de justicia consideran excesivo y usurario.