• junio 30, 2022

    Cómo gestionar el tiempo y uso del móvil en la infancia

    Abr 27, 2022

    En los últimos años, el grupo de población infantil es la franja de edad en la que más se ha incrementado el uso de dispositivos móviles y esta tendencia, al contrario de lo que pueda creerse, es anterior a la pandemia de Covid. Aunque es un fenómeno poco estudiado aún, se estima que cerca del 70 % de los menores de 5 años exceden el tiempo de exposición a pantallas recomendado por las autoridades sanitarias, mientras que el grupo de menores entre 3 y 13 años pasan como media cinco horas diarias frente a una pantalla, ya sea del móvil, tableta, ordenador o televisor. En la adolescencia, el tiempo de exposición alcanza las siete horas al día y el 98 % de los menores con 15 años de edad tienen móvil propio. 

    Según un estudio publicado por la Universidad Camilo José Cela, el 31,5 % de los menores españoles muestra síntomas de riesgo por uso excesivo, mientras que el 13,2 % evidencia un grado de dependencia significativo. Sin embargo, como sucede en cualquier otro ámbito, la postura más aconsejable es disponer de información suficiente para que las nuevas tecnologías sean utilizadas adecuadamente por los menores, aprovechando los beneficios que aportan estas herramientas en la etapa educativa y las ventajas para ahorrar luz y otros recursos, corrigiendo los abusos que puedan repercutir negativamente en la salud física y emocional. Por ello, es importante reconocer los síntomas que alertan del uso excesivo o inapropiado, conocer los posibles efectos negativos que se puedan derivar y aplicar las recomendaciones por grupos de edad pautadas por las autoridades sanitarias. 

    Síntomas de riesgo por sobreexposición a dispositivos móviles

     Actualmente, no existen evidencias científicas suficientemente contrastadas que asocien el uso excesivo de dispositivos móviles con trastornos de comportamiento en los menores ni que repercuta en la capacidad de aprendizaje. Aunque el tiempo de uso es una de las variables analizadas, algunas investigaciones apuntan más al tipo de contenido que al tiempo de exposición. También se advierte que los menores de género masculino son más propensos a presentar problemas de conducta relacionados con el consumo digital abusivo, lo que sucede igualmente en varones de los demás grupos de edad.   

    Entre las señales de alerta para identificar situaciones de riesgo por uso excesivo de dispositivos móviles, los expertos en pediatría indican las siguientes:

    • Presenta mayor cansancio, somnolencia o cambios de peso.
    • Disminución en el rendimiento académico.
    • Cambios sociales y de hábitos, amistades nuevas o, por el contrario, evidencia una tendencia al aislamiento.
    • Muestra conductas agresivas, en particular, cuando se le limita o restringe el uso de dispositivos móviles y el acceso a internet.  

    Efectos negativos del consumo digital excesivo

    Los estudios que hasta la fecha se han realizado agrupan los efectos nocivos del uso abusivo de dispositivos móviles por menores en tres áreas: problemas de sueño, desarrollo cognitivo y trastornos de conducta.   

    • Calidad y cantidad de sueño: el impacto negativo de la sobreexposición a las pantallas está demostrado, ya que se reduce la cantidad y calidad del sueño. Además, las pantallas de los dispositivos móviles emiten la conocida “luz azul”, que es muy perjudicial para la vista.  
    • Aprendizaje y desarrollo cognitivo: la relación entre el consumo excesivo digital y el déficit de funciones de aprendizaje no está demostrada. Sin embargo, es evidente que cuanto más tiempo se dedica a los móviles menos se emplea a otras actividades.
    • Trastornos de conducta: parece demostrada la externalización de problemas de comportamiento con cierto aumento de conductas agresivas, más que la internalización (ansiedad, estrés).

    Recomendaciones para un uso adecuado de dispositivos móviles en la infancia

    Las pautas para mejorar el uso que nuestros hijos e hijas hacen de los dispositivos móviles dependen en buena medida de la edad. Con carácter general, el uso de los dispositivos se desaconseja completamente para los menores de 18 meses. En el periodo comprendido entre 18 y 24 meses, el tiempo expositivo debe ser inferior a una hora al día y los contenidos deben ser específicos para esa franja de edad. Los niños de 2 a 5 años de edad deberían limitar el uso de móviles a una hora al día, tiempo que los pediatras recomiendan extender hasta los 10 años de edad. En todo caso, los primeros cinco años de vida son esenciales para el desarrollo neuronal del cerebro y la conectividad de sinapsis por lo que es necesario prestar especial atención a esta etapa inicial de la vida. 

    Además, para prevenir problemas de vista, es recomendable utilizar filtros de pantallas o consultar dispositivos que ya llevan incorporada en ajustes la opción de eliminar la luz azul antes de comprarlos. Aunque su importe sea más caro siempre se puede proteger el dispositivo contratando un seguro de daños, especialmente cuando va a estar en manos de los más pequeños de la casa.

    Finalmente, para controlar el acceso a contenidos adecuados para la franja de edad existen numerosas opciones de software y programas de control parental que restringen contenidos por edad y también limitan el tiempo de uso.